¿Han escuchado sobre el catnip? ¿No? Pues acá les cuento que la hierba gatuna (Nepeta cataria) es también conocida como menta de gato, menta gatuna, albahaca de gatos, gatera, gataria y nébeda. Se trata de una planta natural originaria de Europa, que actualmente es cultivada en casi todo el mundo.
Su aceite esencial (nepetalactona) es para el olfato humano ligeramente dulce; sin embargo, en nosotros los gatos, produce una reacción completamente diferente. Deseamos impregnarnos con su olor, nos ponemos a rodar por el piso, nos ponemos juguetones, estiramos nuestras extremedidades, ronroneamos... ¡ahhh! Puritita felicidad gatuna. Es por eso que múltiples juguetes y accesorios para mininos incluyen esta hierba.
El efecto dura de entre 5 a 15 minutos y su consumo no crea adicción alguna ni efectos secundarios. Inclusive, si es ingerida, no es peligrosa. Sin embargo, no todos los mininos se estimulan en el mismo grado. Los felinos en edad reproductiva tienen una respuesta más intensa.
Es importante tomar en cuenta que, aunque la hierba es prácticamente inofensiva, no debe ser administrada a cualquier gato. Jackson Galaxy, especialista en el comportamiento de los gatos, considera que los felinos que son agresivos y hostiles pueden ser sobre estimulados e instigandos a ser aún más violentos.
¿Los grandes felinos también sus susceptibles a los efectos del catnip?
Hace casi cuatro años tuvieron a bien rescatarme. Tenía una
semana de nacido, decenas de parásitos en mi panza y centenas de pulgas en mi
cuerpo; como cualquier minino en situación de calle. Sin embargo, como buen
gato, supe caer bien parado.
Hoy estoy feliz, pues es mi turno para darles bienvenida:
¡bienvenido a éste, su blog! Acá encontrarán diversas secciones. En “el gato
culto” abordaré datos históricos, curiosidades, efemérides y cifras de interés
relativas a los mininos; en “el afilador” le clavaré la uña a todas las
historias y noticias internacionales que sean protagonizadas por gatos; “el
arenero”servirá para que, de vez
en mes, descarguemos alguna queja o inconformidad; “el consultorio” será un
espacio esterilizado para atender dudas de salud; “de buenos bigotes” servirá
para que un invitado especial nos platique, dibuje o comparta su amor gatuno,
y“minino-tech” servirá como el
gatito (alias hashtag o #) sobre los temas que se generan en la red.
Hay que aceptar la realidad: no es lo mismo estar pachón, que panzón. Y aunque se trata de un problema frecuente (el 55% de los gatos estadounidenses sufren de sobrepeso), pocos dueños se percatan de la magnitud de esta situación. Diabetes, artritis, enfermedades cardíacas y pulmonares o presión arterial alta son algunos de los padecimientos frecuentes de los mininos gordos.
Según la Asociación para la Prevención de la Obesidad en Mascotas (APOP), el peso ideal de un gato doméstico es de 3 a 5 kilos. Si se supera esta cifra, es momento de actuar. Primero, no se culpe al pavo, los romeritos ni de la Rosca de Reyes; sino al que sobrealimenta al felino. Segundo, no reduzca radicalmente la cantidad de alimento; mejor, consulte a un especialista para definir la cantidad de comida adecuada.